viernes, 8 de junio de 2012

Jugando a cosicas (XXIV). Reseña de King of Tokio.

Vuelven las reseñas de juegos de tablero (lo cierto es que tengo algunas en la recámara después de las últimas adquisiciones), pero las voy a estrenar con un juego, que aunque no es de lo más novedoso, ha calado fuerte en nuestra mesa.

King of Tokio: Puntuación (8.5)

¡Ala! ¡Otra notaza!, ya estarán algunos pensando que como es que doy notas tan altas, que seguro que estoy en nómina de alguna editorial. Lo cierto es que creo que este estupendo juego se la merece, y lo único que se le puede echar en cara es que además de los monstruos de Tokio y sus poderes, nos venden también todo el aire de Tokio...

Pero no adelantemos acontecimientos, King of Tokio es un juego tontorrón de peleas de monstruos gigantes en la ciudad de Tokio. Si Monsters Menace America, se acercaba al tema desde un punto de vista más clásico (con tablero hexagonal, unidades militares, tiradas de combate), este lo resume todo a lo que nos gusta, tirar dados, coleccionar poderes y mamporrear a nuestros amigos.

No me cabe duda alguna, de que el diseñador de King of Tokio le ha echado unas cuantas horas a su antepasado americano. Cartas con poderes, monstruos ganando fama y batallas apocalípticas en las que llueven los dados. Pero como digo, el acercamiento es mucho más acertado, ya que consigue partidas relámpago de 15 minutos (que total para la chicha que tiene el juego, le sobra y le basta).

¿Que como funciona el juego? Pues es bastante fácil, cada jugador lleva un monstruo, en su turno tira 6 dados con dibujitos diversos que le dan; Puntos de Victoria, Energía para comprar poderes, Salud para curarse y Mamporros para repartir a los otros monstruos. El primero que llega a 20 PV o se carga al resto gana... ya está, no hay más reglas... sencillote verdad.

El juego por supuesto, tiene una componente de azar brutal, da igual como de bien planifiques tu estrategia, de poco servirá si, en una mano tonta, tu contrincante te arrea seis guarrazos.

La partida en marcha y los monstruos avanzan sobre la ciudad.


Pero como digo, el juego no necesita más, no es un juego para dedicarle 4 horas, ni para hacer un Open Nacional, es un filler de los más rápidos que he visto, que te llenan 30 minutos tontos con 2 partidas y te echas unas risas con una cervecita.

Millones de cartas de colores con bonitos dibujos. Garantía de éxito.


Si algo negativo puede decirse del juego, es la monstruosa caja que incluye. 100% aire, con uno de esos trays de plástico barato para llenar la inmensa caja y que por supuesto, ni siquiera contempla la posibilidad de que las cartas enfundadas quepan con comodidad, ni mucho menos que puedas meter alguna ampliación. Seguimos con el retorcido pensamiento de que si un juego vale más de 15 euros la caja tiene que ser bien grande (bien por esos CEOs conocedores de su público), aunque no lleve nada y luego te tengas que romper los cuernos para acomodarla en tu cada vez más pequeña, habitación de los juegos. El juego se podía haber resuelto en una caja 3 o 4 veces más pequeña (no es coña); cambias el tablero, los monstruos de cartón (que cutres por Dios, con lo barato que sale hacer monigotes de goma en china) y los marcadores de puntuación por cartas y te sale una única baraja, los 8 dados del juego y una bolsa de contadores (no descarto que os lo preparé para una próxima entrega de 'Los postres de la abuela').

¡Oh, que caja tan bonita!¡cuantas  cosas lleva!


Hasta que la parte de tu cerebro que se encarga de la geometría se pone las pilas y te hace ver lo que debería ocupar el juego en realidad.


¡Hey! Que te has olvidado de poner las miniaturas de los monstruos. Que parcial eres... 
Espera que las pongo... Recortables de cartón... ya les vale.


En resumiendo, un gran juego que se pierde el sobresaliente por culpa de la enooOOorme caja que me hizo redistribuir los armarios de los juegos para acomodarlo, pero que sin duda es un must be para aquellos grupos que gusten de tener fillers rapiditos, con mucha interacción entre jugadores, mucho pique, muchas ganas de revancha y dar un reposo a las neuronas.

STATS
COMPLEJIDAD: 2, ¿habéis jugado al mentiroso con los dados? pues eso, más un par de reglas extra.
DIVERSIÓN: 9, Dinosaurios radioactivos lanzando autobuses escolares a Gorilas gigantes que escupen fuego :3
FRIKEZ: 9, el juego es una parida insostenible, o eres un friki y te parece lo más divertido del mundo gruñir como un Pulpo Gigante Mutado o no le vas a ver mucha gracia al juego.

Links de King of Tokio en Board Game Geek y Mesa de Juegos.

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3 comentarios:

  1. Odio este juego con toda mi alma!

    No porque sea malo, sino porque me parece que hay juegos de dados que aportan la misma diversión absurda por un precio mucho más asequible.

    En este entre que es del tipo de las Magic y que trae monstruitos muy monos, te pegan el sablazo padre. Y encima, como tú dices, te cascan una pedazo de caja que lo flipas.

    Un saludo!

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  2. Gracias por la reseña copañero, la verdad que lo de los componenetes, y sobre todo la impresentable caja... es pa matarlos!

    Sinceramente, estoy leyendo gente que dice mejor este que el quarriors... mira que no he jugado, pero me cuesta creerlo :S

    La verdad que tiene pinta de divertido y hoy mismo me he enterado de que sacan una expansion para evolucionar/mutar a tu bicho.

    Si saliese una edicion que fuera menos... tomadura de pelo... ya sabeis, una caja 1/4 que esta y por unos 18€ caia de cabeza.

    Negroscuro.

    PD: el termino es MUST HAVE no MUST BE, ojo...

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  3. De los mejores juegos de la ludoteca. Capaz de aglutinar al abuelo, a los nietos y a mi mujer (la parte mas dificil). Si el espacio que ocupa es el unico defecto... un juegazo: Las tapas de la caja sirven para tirar los dados!!
    Y dados grandes, muy grandes, los mayores los podemos ver sin gafas.
    Y sobretodo, un juego de puteo en general, para descargar adremalina, sin piques personales ni ensañamiento.

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