Hola a todos, por fin he vuelto de mis merecidas vacaciones y con las pilas cargadas para volver con el blog. Aunque no es la línea habitual, no quiero dejar pasar la oportunidad de escribir sobre el universo lúdico de Moscú (y así publico algo, que aún voy con jet lag).
No voy a extenderme en el interés turístico de Moscú, es un viaje obligatorio y alucinante (y caro de cojones como te descuides un pelo). Todo muy bonito, bla, bla, museos, bla, bla, monumentos... pero claro, cuando uno es friki adquiere una serie de costumbres (aunque la familia y la novia lo llamen manías y 'tú no estás bien'), una de las mías es comprar dados de rol allí donde voy (no es una locura, si tienes que pasar una tirada de supervivencia en un mundo helado, unos dados comprados en Rusia tienen que funcionar mucho mejor... lo sabe todo el mundo) y también me gusta llevarme algún juego local para casa.



